Al suroeste, solitario, y como flotando a un costado de la gran autopista del Turn Pike, hay un edificio. Su única diferencia con otros cercanos, es el de ser un hospital y el tener en su interior, una habitación misteriosa, exactamente la numero 428 capaz de haber mantenido la atención publica durante mucho tiempo.
Todo comenzó un día, cuando Luisito un pequeño niño de apenas 2 anitos de edad, fue ingresado en esta habitación, con una condición de gravedad tan severa, que los médicos apenas daban ninguna posibilidad de que sobreviviera. Pese a los tristes pronósticos, en unos días Luisito se recupero y fue dado de alta.
Tras Luisito fueron alojados en la 428 otros niños, pero todos con dolencias y enfermedades pasajeras los cuales en horas o pocos días regresaban completamente restablecidos y muy felices a sus hogares.
Una noche trajeron a Carlitos, consumido en fiebres, abrazado desesperadamente a las miradas tiernas y angustiadas de sus padres, entre las últimas caricias de sus ojitos tristes. En esta ocasión solo un milagro podía salvarlo.
¡Y el milagro se hizo! Tan solo en unos pocos días, como habia ocurrido con Luisito, también Carlitos sonriendo y saludando a todo el equipo medico, abandono el hospital.
Durante muchos meses se sabía, que algo más allá de lo normal en aquel cuarto estaba ocurriendo. Por mucha gravedad que tuvieran al ser admitidos, todos los enfermos que allí ingresaban, rápidamente se curaban. Aunque los archivos registraban un solo caso, cuyo resultado no habia sido feliz. Habia sido el de una niña, por cierto completamente ciega.
CONTINUARA...
No comments:
Post a Comment