El mundo de Dios es un territorio donde el hombre y la ciencia somos unos intrusos.
Agustín es un hombre viejo. Tan viejo como callado y sabio. Trabaja como jardinero desde la fundación del hospital. Cada día durante los últimos anos, siempre ha recibido la visita del animalito. No sabe de cual de los bosques cercanos procede, pero antes de dirigirse al pequeño parquecito, la ardillita lo busca, y tras sentarse sobre su cola y hacer una mímica, espera su autorización para entrar.
Aunque los árboles han sido reducidos a la mitad de su altura, el pequeño animalito nunca ha faltado a su cita. Durante todo el día, trepa una y otra vez, al tronco bajo la ventana del ROOM 428, y trata estirándose inútilmente de llegar a ella.
Agustín que es cubano, semi-analfabeto, que esconde bajo un sombrero arrugado, un pelo blanco pajizo sobre unos ojitos azules, siempre ha sabido de aquellos milagros de sanidad y del lenguaje de Dios, que a diferencia del de nosotros los humanos, es sencillo y exacto.
Esta mañana, caminando solemnemente al lado de la ardillita que salta alegremente, Agustín se dirige al pequeño parquecito. Un grupito de niños enfermos los recibe. Sus camas a petición de Agustín han sido traídas desde las habitaciones al encuentro con Dios.
Miami, febrero 22 de 2010.
Tio, no sabia que te gustaba escribir. Esta muy bueno todo. Espero pronto leer lo de la prision en Cuba. De esa tienes que escribir una version en Ingles para compartirla con mis amistades del trabajo. Cuidate, los quiero mucho
ReplyDeleteVICENTE, EXCELENTE TRABAJO. TE CONOCIA COMO UN GRAN CABALLERO LLENO DE UNA DELICADEZA Y HABILIDAD PARA HACER NEGOCIOS PERO DESCONOCIA QUE TAMBIEN ERAS UN GRAN ESCRITOR.
ReplyDeleteFELICIDADES POR ESTA NARRACION.
TONY SUBERVI